Un estudio indica que aproximadamente 25 millones de personas estadounidenses están luchando contra las varices. Esto ha llevado a que muchos expertos se tomaran en serio este problema y las consecuencias que puede traerle a nuestra salud con el tiempo.
Las varices son venas tortuosas y dilatadas que aparecen con mayor frecuencia en las piernas y los pies. Por lo general no requieren de ningún tipo de diagnóstico medico y aunque en la mayoría de los casos no tienen síntomas como dolor, incomodidad o son indicios de un problema de circulación subyacente.

Los médicos especifican que las varices no tienen una causa como tal, pero que si se tratan de a tiempo y de la forma debida no tendremos consecuencias secundarias en nuestro cuerpo. ¿Cuáles son las distintas formas que existen de tratar las varices? Son varios los métodos, entre ellos:
– El uso de medias de compresión.
– La práctica de actividades físicas.
– El procedimiento para cerrar o eliminar las venas.
– El uso de tratamientos naturales.
Si bien cada uno de los métodos antes mencionados son de gran ayuda y tienen un efecto positivo en la mayoría de las personas que lo han llevado a cabo. Sin embargo, hay quienes aseguran que ninguno es tan económico y efectivo como son los tratamientos naturales y por eso quiero compartir con usted uno de ellos.
El ajo y el jengibre son ingredientes naturales con propiedades antiinflamatorias y estimulantes de la circulación, por lo que en la medicina tradicional se han usado como remedios complementarios para aliviar los síntomas de las várices. Aunque no eliminan las várices, pueden ayudar a:
- Reducir la inflamación
- Mejorar la circulación sanguínea
- Disminuir la sensación de pesadez o dolor en las piernas
Aquí te doy dos formas comunes de usarlos: externamente (masaje) y internamente (infusión).
1. Remedio tópico (para masajes en piernas)
Ingredientes:
- 3 dientes de ajo
- 1 trozo pequeño de jengibre (aprox. 2 cm)
- 2 cucharadas de aceite de oliva o de coco
Preparación:
- Tritura el ajo y el jengibre en un mortero o licuadora.
- Mézclalos con el aceite.
- Deja reposar al menos 1 hora para que se concentren las propiedades.
- Cuela si lo deseas (opcional).
Aplicación:
- Masajea con esta mezcla las zonas con várices en movimientos circulares y suaves.
- Hazlo por la noche, y si puedes, deja actuar 30–60 minutos.
- Enjuaga si es necesario.
Precauciones:
- No recomendado en exceso para personas con problemas de coagulación, que toman anticoagulantes o antes de cirugías.
- Puede causar molestias digestivas en personas sensibles.
- Consulta a un médico si las várices son dolorosas, muy grandes o si hay inflamación persistente.